Según artículo del periódico “Kathimerini”, que cita fuentes diplomáticas, Grecia va a tramitar la expulsión de dos diplomáticos rusos y prohibir la entrada en el país a dos más, “como respuesta a acciones ilegales que han cometido en territorio griego”.

El rotativo señala que Grecia está examinando casos de adquisición de influencia en municipios y obispados del país, así como en el Monte Athos, mientras se hace referencia también a intentos de intervención en cuestiones sensibles de la política exterior nacional en los Balcanes, especialmente en el caso del nombre de la ex República Yugoslava de Macedonia.

En una declaración al respecto, el portavoz gubernamental, Dimitris Tzanakópulos, resalta que “Grecia, en el marco de su política internacional multidimensional, pretende mantener buenas relaciones con todos los estados”, pero agregó que “todos deben respetar el derecho internacional y respetar el Gobierno y el Εstado de Grecia”.

Fuentes diplomáticas han comentado a la Agencia de Noticias Ateniense que “Grecia, en el caso Skripal, no había expulsado a diplomáticos rusos, ya que no se le habían presentado pruebas, pero ahora sí que hay pruebas que afectan la seguridad nacional y, por lo tanto, se debe adoptar medidas”.