Los costos de los préstamos estatales de Grecia han descendido a los niveles más bajos de los últimos 12 años, ya que los títulos de deuda griegos se benefician de las expectativas de un alto índice de desarrollo, la inminente salida del país del programa de rescate en 2018 y la creciente demanda de bonos a rendimiento alto.

La semana pasada, el rendimiento del bono a 10 años descendió al 3,8 por ciento, mientras que el rendimiento del bono a 2 años cayó al 1,49 por ciento.

Hay que señalar además que los bonos griegos en 2017 marcaron los mejores rendimientos entre todos los bonos estatales de la zona euro.