En declaraciones tras una amplia reunión celebrada en la localidad de Lavrio sobre los incendios devastadores de Ática con representantes de instituciones competentes, el primer ministro, Alexis Tsipras, se comprometió que se esclarecerán las causas de la tragedia que cobró la vida de más de noventa ciudadanos.

El mandatario griego presentó también una serie de intervenciones gubernamentales para acabar con las construcciones ilegales e incontroladas y resaltó que en el futuro inmediato se procederá a la demolición de 3.200 edificaciones y construcciones ubicadas en zonas costeras, reforestadas y de torrentes en Ática, que representan un peligro potencial para la seguridad pública y los tribunales han emitido los respectivos protocolos de demolición.

A continuación, el mismo proceso se aplicará en el resto de Grecia.

Al mismo tiempo, Tsipras anunció que el gobierno tomará con urgencia todas las medidas necesarias para la reconstrucción inmediata de las zonas afectadas por los fuegos, pero esta vez a base de la legalidad, el respeto al medioambiente y la calidad de vida de los habitantes.