El ministro griego de Energía y Medio Ambiente, Yorgos Stathakis, anunció la demolición de unas 3.200 edificaciones ilegales en la región capitalina de Άtica, arrasada por el fuego, como parte de un amplio plan del Gobierno para acabar con los vicios urbanísticos del pasado.

Según anunció Stathakis en una rueda de prensa, en la región asolada hace una semana por los incendios hay actualmente unas 2.500 edificaciones construidas en zonas declaradas como forestales y unas 700 en playas.

Estos derribos se efectuarán siguiendo un plan que dará prioridad a las construcciones que se encuentran bosque adentro o encima mismo de las playas.

El viceministro de Medio Ambiente, Sokratis Fámelos, afirmó que en Atica ha habido una falta de cooperación por parte de muchos municipios para concluir el diseño de los mapas forestales.

“Hasta ahora, 29 municipios no han cooperado en absoluto”, censuró Famelos, quien destacó la importancia de estos mapas como “herramienta esencial en la prevención de incendios” pues permitirán delimitar con claridad dónde empieza el bosque y, por tanto, las construcciones ilegales.

Uno de los motivos que han aducido los expertos en los últimos días para explicar el gran número de muertos de los incendios en Atica es, además de la potencia del viento que llevó a una rápida propagación de las llamas, la cantidad de edificaciones ilegales que convirtieron la pequeña localidad de Mati en un cuello de botella sin escapatoria posible.