Tres días antes de la reunión de los mandatarios de Grecia y ex República Yugoslava de Macedonia (eRYM) en Sofia, el gobierno heleno, en respuesta a artículos de la prensa, resalta que los requisitos establecidos por la parte griega siguen plenamente en vigor.

En concreto, el gobierno ha reiterado las condiciones para llegar a un acuerdo: un nombre compuesto vigente “ante todos”, que presupone el cambio de la denominación constitucional del país vecino.

En declaraciones en Skopje, el primer ministro de eRYM, Zoran Zaev, señaló que el 17 de mayo no es el día en que se tomará la decisión crítica y final, sino se procederá a un repaso del estado de la cuestión y se delimitará el campo de negociaciones a los ministros de Asuntos Exteriores.

Según fuentes de la ERT, hay indicios considerables de que Zaev está dispuesto a aceptar un uso “erga omnes” del nuevo nombre, así como el cambio constitucional necesario al respecto.

Si se consigue un acuerdo en las próximas semanas, bajo condiciones y con el nuevo nombre, se podría fijar una fecha para el inicio de las negociaciones de adhesión del país vecino a la UE.