En el nombre de “República de Macedonia del Norte” han coincidido este martes el primer ministro griego, Alexis Tsipras, y su homólogo de la ex República Yugoslava de Macedonia (eRYM), Zoran Zaev, tras largas negociaciones en una disputa que ha durado décadas sobre la denominación del país balcánico.

En un mensaje televisado a la nación, Tsipras aseguró a la ciudadanía que mediante el acuerdo se ha conseguido una distinción clara entre la Macedonia griega y la de nuestros vecinos del norte, que no tienen, ni pueden reclamar relación alguna con la antigua civilización griega de Macedonia, mientras se pone definitivamente un fin al irredentismo que insinúa su nombre constitucional actual.

En cuanto a la nacionalidad, el mandatario griego ha anunciado que los documentos oficiales del país vecino llevarán la referencia “ciudadano de Macedonia del Norte” y aclaró que su lengua se distingue absolutamente del patrimonio lingüístico griego-macedonio.

Además, Tsipras ha resaltado que se eliminarán las referencias constitucionales del país vecino a una minoría macedonia fuera de sus fronteras y ha subrayado que Grecia ratificará el acuerdo, una vez concluida copletamente la reforma constitucional de la eRYM.