El gobierno griego va intensificando sus esfuerzos, a alto nivel diplomático, en el caso de la detención preventiva de los dos militares griegos en Edirne, Turquía, por su presunta entrada en zona militar prohibida del país vecino.

“Grecia desea relaciones de amistad y de buena vecindad con Turquía y apoya su perspectiva europea, pero condición imprescindible es respetar las fronteras, es decir, respetar el Derecho Internacional, los Tratados de Lausana, de París y el Derecho Internacional del Mar”, señaló el presidente de la República, Prokopis Pavlopoulos, desde la isla de Nísyros, donde asistió a los festivos con ocasión del 70º aniversario de la anexión del archipiélago de Dodecaneso a Grecia.

Por su lado, el ministro alterno de Asuntos Exteriores, Yorgos Katrúgalos, advirtió que Turquía se va a arrepentir si pretende utilizar a los militares griegos como peones en un tablero de ajedrez diplomático.