Alemania y el Fondo Monetario Internacional (FMI) siguen manteniendo posiciones diferentes sobre la cuestión de la deuda griega.

Berlín insiste en que el mecanismo que vinculará los pagos anuales de la deuda con la tasa de crecimiento de la economía griega no podrá ser automatizado, como requiere el FMI.

El país germano desea que el mecanismo sea activado por aprobación de los parlamentos nacionales; un procedimiento rechazado por el FMI, ya que prefiere un mecanismo más simple para ser más efectivo, sin necesidad de recurrir a los congresos nacionales.

“Realmente necesitamos un acuerdo en el Eurogrupo de la próxima semana”, afirmó el dirigente del Fondo en Europa, Poul Thomsen, quien añadió que “el tiempo se está acabando, pero si se produce un acuerdo en el Eurogrupo de mayo, hay margen de tiempo suficiente para activar el programa”.