El socio menor en el Gobierno de Alexis Tsipras, los nacionalistas Griegos Independientes (ANEL), y la fuerza principal de la oposición, la conservadora Nueva Democracia, han rechazado el acuerdo entre Grecia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM), sobre el nombre de este país.

El líder de ANEL y ministro de Defensa, Panos Kammenos, aseguró que su partido, que cuenta con ocho diputados, no votará a favor de un acuerdo que incluya el término de Macedonia en el nombre y amenazó con expulsión a quien se salga de la disciplina de voto.

Además, el líder de ANEL expresó sus dudas de que el acuerdo entre los primeros ministros Alexis Tsipras y Zoran Zaev obtendrá el respaldo necesario en ARYM, tanto en la votación parlamentaria como en el referendo popular que está previsto celebrarse.

No obstante, Kammenos dejó claro que pese a este disenso su partido no abandonará el Gobierno.

La conservadora Nueva Democracia, por su parte, rechazó el acuerdo e insistió en que Tsipras “no tiene legitimidad para firmar un acuerdo con su homólogo de ARYM”, precisamente porque no tiene el visto bueno de su socio en el Gobierno.

El líder de ese partido, Kyriakos Mitsotakis, recalcó que reconocer que el idioma y el gentilicio de ARYM puedan llamarse “macedonio” constituye una “marcha atrás inadmisible” y acusó a Tsipras de haber “menospreciado al pueblo heleno y su sensibilidad”.

En cuanto a los demás partidos de la oposición, el centrista Movimiento para el Cambio expresó sus reservas pero aclaró que no va a pronunciarse hasta leer en detalle todo el acuerdo mientras que el Partido Comunista Griego y Enosis Kentroon han expresado su rotundo rechazo.