Tras una investigación exhaustiva, no se han detectado datos sospechosos en los móviles de los dos militares griegos arrestados hace dos semanas en Turquía por haber penetrado unos doscientos metros en suelo turco y actualmente se encuentran encarcelados provisionalmente, sin que se hayan pronunciado acusaciones oficiales hasta el momento.

La investigación de los aparatos móviles, realizada en Ankara, en presencia de un enviado especial griego, experto en tecnología celular, no aportó evidencia de actividad de espionaje.

Al mismo tiempo, Atenas con todos los posibles medios legales y diplomáticos a su alcance está presionando para conseguir una celebración del juicio a la brevedad y la suspensión de la detención de los oficiales del ejército griego.

Para finales de marzo, los abogados de los militares, designados por el cónsul de Grecia en Edirne, se reunirán con el fiscal de la ciudad turca para volver a presentar una petición de excarcelación o, al menos, quedar reducidos en régimen de detención en el consulado local de Grecia, en vez de la prisión turca.