Mediante un mensaje televisado, el primer ministro, Alexis Tsipras, anunció este lunes la distribución de un “dividendo social” de €1,4 mil millones por el excedente fiscal logrado durante el año en curso.

De esta cantidad, los €720 millones se repartirán entre 3,4 millones de ciudadanos de ingresos bajos y desempleados, en forma de ayuda extraordinaria.

Los criterios para cobrar la ayuda están vinculados con la declaración de la renta, la propiedad inmueble y el estado familiar, mientras que la cantidad desembolsada será libre de impuestos y no podrá ser confiscada.

Hasta finales de la semana, el proyecto de ley correspondiente se presentará ante la Cámara de Diputados para que se pueda desembolsar a los beneficiarios a mediados de diciembre.

Con respecto a los criterios de la renta, el primer ministro aclaró que tendrán derecho de cobrar la ayuda extraordinaria hogares unipersonales de ingresos de hasta €9.000 y este umbral se irá incementando por 50% por cada miembro adulto familiar adicional y por 25% por cada menor de edad hasta la cantidad de los €18.000.

Los casi €700 millones restantes se repartirán, por un lado, entre jubilados (€320 millones) en concepto de devolución de cotizaciones de seguros excesivas que pagaron en el quinquenio anterior según dictaminó el Consejo de Estado y, por otro, a la Compañía Pública de Electricidad (DEI, por sus siglas en griego) para cubrir su déficit por la implementación de la política social de tarifas bajas a los hogares más pobres.