Un terremoto de 5,1 grados en la escala abierta de Richter sacudió hoy de nuevo la isla de Kos, tres semanas después del seísmo de 6,6 grados que dejó dos turistas muertos y más de un centenar de heridos, sin que por ahora haya informaciones sobre daños de consideración.

Según el Instituto de Geodinámica de Atenas, el epicentro del terremoto que tuvo lugar a las 10.42 hora local (07.42 GMT) se situó 38 kilómetros al noreste de a isla, en la zona marítima entre Kos y la ciudad costera turca de Bodrum, y a una profundidad focal de 10 kilómetros.

El director de investigación del citado instituto, Yerásimos Juliarás, señaló en declaraciones a la agencia de noticias griega AMNA que se trató de una réplica del terremoto de julio, algo que los sismólogos esperaban como proceso “natural”, pues se produjo en un radio de 60 kilómetros en torno al epicentro del anterior.