Dos semanas antes de que se celebre el referéndum sobre el Pacto de Prespas, que determinará si los ciudadanos de la ex República Yugoslava de Macedonia (eRYM) aprueban el cambio de la denominación de su país, el primer ministro de la eRYM, Zoran Zaev, compareció el jueves ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, donde resaltó que se trata de un “momento histórico” para el “pueblo macedonio”, ya que por primera vez un premier de la eRYM se dirige a la Eurocámara.

Mediante un aplauso fuerte, todas las fuerzas políticas del Europarlamento, menos los representantes de partidos de la extrema derecha, dieron la bienvenida a Zaev, quien presentó la situación actual de su país y subrayó que “se trata de la mejor oportunidad que hemos tenido hasta la fecha para integrarnos a la UE y la OTAN y no la vamos a desperdiciar”.

En cuanto a la cuestión del nombre del país, Zaev comentó que se trataba de los temas más complicados, ya que la resolución del asunto se consideraba como condición imprescindible para iniciar el proceso de negociaciones de adhesión de la eRYM a la OTAN y la UE.

Además, el mandatario del vecino del norte recalcó que entre la ciudadanía se contempla un fuerte consenso sobre la perspectiva euro-atlántica del país, señalando que en los sondeos recientes realizados más del 75 por ciento de la población apoya la adhesión del país a la UE.