El equipo de negociación del gobierno griego en los próximos días reanudará sus contactos con la delegación de las instituciones sobre cuestiones pendientes de la segunda evaluación del programa de rescate de la economía griega, en que predominan aspectos de la reforma laboral y las finanzas públicas.

En concreto, las negociaciones enfocarán en asuntos laborales (convenios colectivos de trabajo, despidos masivos, etc.), la morosidad bancaria, el mercado energético y la brecha financiera estimada para los presupuestos generales de 2018.

Las negociaciones sobre la cuestión de los superávit primarios posteriores al 2018 se estima que se plantearán a un nivel político más alto.

Según el ministro alterno de Finanzas, Yorgos Juliarakis, el FMI requiere medidas adicionales correspondientes al 2,5 por ciento del PIB para que se consiga un superávit de 3,5% del PIB después del 2018.

Entre las medidas propuestas, se incluyen nuevos recortes en pensiones, reducir la renta excenta de impuestos a los cinco o seis mil euros, incrementar la tasa más baja del IVA del 13 por ciento al 14 por ciento y ajustar aspectos de las nóminas de los funcionarios.