El gobierno de Kiriakos Mitsotakis ha dedicido la inmediata aplicación de la ley antitabaco, aprobada desde hace nueve años pero nunca hasta ahora implementada en el país.

Con este fin el gobierno empieza una gran campaña informativa y activa el mecanismo de control y concede a la Policía griega competencias importantes al respecto.

Según la ley antitabaco se prohíbe fumar en edificios públicos, en el Parlamento, en los ministerios y, en general, en todos los servicios públicos.

La multa para los que fumen en lugares públicos oscila entre 50 y 500 euros. Los dueños de bares, restaurantes, etc., en los que no se respeta la ley sufrirán multas entre 500 y 10.000 euros e incluso se les puede cancelar el permiso de funcionamiento.