Con 158 votos a favor y 139 en contra fueron aprobados por la Cámara de Diputados los presupuestos generales para el año 2020, tras cinco días de debate parlamentario, que culminó en la noche del miércoles con el proceso de la votación.

En su intervención, el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, comentó que este año los presupuestos no contienen “sorpresas desagradables”, sino reflejan en cifras las políticas para las que el Gobierno fue votado por la ciudadanía.

Además, Mitsotakis anunció una reducción de 8,0 por ciento al impuesto de inmuebles y otra reducción de la contribución de solidaridad a partir de 2020.

Por su lado, el presidente de Syriza, del mayor partido de la oposición, Alexis Tsipras, calificó a los presupuestos de engañosos, ya que “no benefician a la mayor parte de los ciudadanos, ni la salud, ni la educación, ni el estado social”.

La presidenta del Movimiento de Cambio, Fofi Yenimatá, acusó al Gobierno actual que sigue la pauta marcada por la administración anterior de Syriza, mientras que el secretario general del Partido Comunista, Dimitris Kutsumbas, consideró que se trata de unos presupuestos clasistas, en detrimento de los trabajadores.

El texto fue calificado de producto de contabilidad creativa por el presidente del partido ultranacionalista Solución Griega, Kyriakos Velópulos, mientras que el secretario del Frente de Desobediencia Radical, Yanis Varufakis, resaltó que la Nueva Democracia ha optado por la austeridad, tal y como hizo Syriza en su día.