El gobierno griego emprendió este lunes el primer paso de su plan para descongestionar las islas del mar Egeo que prevé más traslados a la parte continental pero también más deportaciones a Turquía.

La madrugada comenzó el traslado de unos 1.500 migrantes y refugiados desde la isla de Lesbos a un campamento en el norte de Grecia.

Las primeras 640 personas salieron a bordo del ferri Caldera Vista con destino al puerto de Salónica, desde donde serán trasladadas al campamento de Nea Kavala.

A lo largo del día partirá desde Lesbos una segunda embarcación con el mismo destino.

El sábado, 30 de agosto, el gobierno griego aprobó un plan de siete puntos que además contempla incrementar la vigilancia marítima (en cooperación con Frontex, los socios europeos y la OTAN) y aumentar las patrullas policiales para detectar a migrantes cuyas solicitudes hayan sido rechazadas y expulsarlos.

El Gobierno acusó al Ejecutivo anterior, presidido por Alexis Tsipras, de “inactividad” ante todo el problema con consecuencias graves para el país.