Condiciones extremas están sufriendo cientos de refugiados e inmigrantes en el campamento de Moria de la isla de Lesvos, a causa de las temperaturas polares que se registran en los últimos días.

Mujeres, niños y otras personas vulnerables ya se han trasladado a las grandes tiendas de campaña del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que disponen de sistema de calefacción.

Sin embargo, el resto de los acampados no caben en las estructuras equipadas de calefacción, por lo que siguen en tiendas de campaña ligeras, literalmente enterradas por la nieve, que no pueden protegerlos de las condiciones climáticas extremas.

La situación ha alarmado a los médicos y las ONG que operan en el centro, ya que varias personas van asistiendo a la consulta quejándose de dolores musculares y óseos por el intenso frío.

En los próximos días, el ACNUR, mediante fondos propios, trasladará a Grecia Continental a 119 personas para continuar desde allí los procedimientos necesarios de petición de asilo político, con el objetivo de liberar espacios en las tiendas del campamento que disponen calefacción.