Unas consultas críticas están en curso entre el Gobierno griego y representantes de las instituciones con el objetivo de retomar las negociaciones sobre la segunda evaluación del plan de rescate de a economía griega, de cara a la próxima reunión del Eurogrupo, el 20 de febrero.

Fuentes gubernamentales apuntan que la parte griega estaría dispuesta a negociar nuevas medidas de 2,5 mil millones de euros, en vez de los cinco mil millones propuestos por los acreedores internacionales, citando los resultados excepcionales de los ingresos, que produjeron un superávit del 2 por ciento del PIB en 2016 ante el objetivo inicial de 0,53 por ciento fijado en el programa griego.

Las nuevas medidas afectarán la cantidad de la renta libre de impuestos y no las pensiones, que constituyen una “línea roja” para el Ejecutivo griego, especialmente tras los recortes recientes en las pensiones más bajas.

Asimismo, hay un hueco de entre 370 y 400 millones de euros aproximadamente en los presupuestos generales de 2018, que tiene que ser cubiero por iniciativa de Grecia.