En un principio, Atenas califica de positiva la decisión de Turquía de congelar su proyecto de prospección de hidrocarburos en el Mediterráneo Oriental.

El portavoz de la presidencia turca, Ibrahim Kalin, en declaraciones afirmó que Ankara está dispuesta a proceder a un diálogo constructivo.

En todo caso, las fuerzas militares griegas siguen en estado de alerta.

“La delimitación de las zonas marítimas es nuestra única diferencia”, resaltó una vez más el vocero del Ejecutivo griego, Stelios Petsas.

Por su lado, el ministro de Asuntos Exteriores, Nikos Dendias, reiteró que en vano Turquía trata de presionar a Grecia, señalando a la vez que nuestro país está dispuesto de dialogar, pero no bajo el ejercicio de presión.