Una auténtica tormenta política han desatado los nuevos detalles revelados en el caso Novartis, tras la persecución penal contra el ex asesor de varios ministros de Salud durante las legislaturas del partido conservador de Nueva Democracia (ND), Nikos Maniadakis, a quien en un principio se le había facilitado un régimen de testigo protegido, pero finalmente fue imputado de soborno.

En una investigación realizada en la vivienda del acusado, la Fiscalía Anticorrupción parece que no ha conseguido localizar evidencias importantes, según fuentes judiciales, puesto que Maniadakis ya había transportado sus enseres al extranjero, concretamente a España, donde tenía previsto mudarse en familia.

El presidente de la ND, Kyriakos Mitsotakis, manifestó su preocupación por una eventual desviación institucional e instó a los jueces que restablezcan el prestigio y la independencia del poder judicial.

Por su lado, el Gobierno ha respondido que se le nota mucha tensión a la ND por el caso Novartis, posiblemente porque un agente crucial del caso no haya logrado escapar de la justica, por lo que no se pueden repetir fenómenos de impunidad, como ocurrió en el caso de Siemens hace años.