En Túnez estuvo de visita el lunes el ministro de Exteriores, Nikos Dendias, donde se entrevistó con altos cargos del gobierno tunecino, en el marco del esfuerzo diplomático de Atenas a normalizar la situación en el Sureste Mediterráneo, mediante contactos con países limítrofes a Libia, que además ejercen cierta influencia en el estado de cuestión del país árabe.

En las reuniones de Dendias predominó la crisis en Libia, pero también las relaciones bilaterales.

El ministro de Exteriores griego y su homólogo tunecino, Noureddine Erray, suscribieron además un acuerdo que facilita aún más el transporte marítimo.

En declaraciones, Dendias señaló que Grecia reconoce el papel clave de Túnez en la región, como factor de estabilidad, mientras Erray resaltó que “Túnez se opone a cualquier intervención extranjera o militar en Libia”.