Grecia amaneció este lunes azotada por el temporal Medea que desde el fin de semana generó vientos tormentosos, temperaturas polares, cortes de electricidad y más de medio metro de nieve en algunos puntos centrales del país, sobre todo, en Tesalia.

Protección Civil informó de que se trata de la mayor nevada de los últimos veinte años, especialmente en el norte y centro del país, donde muchas carreteras se han vuelto intransitables incluso con cadenas y las temperaturas han llegado a alcanzar los veinte grados bajo cero en la región de Kozani, norte del país.

Atenas, amaneció bajo un manto blanco y la autopista que va hacia el Tesaloniki fue cortada por motivos de seguridad, dejando atrapados a centenares de vehículos durante horas. La Policía ha abierto esta mañana algunas salidas para posibilitar que los coches y camiones puedan abandonar la vía.

Sin electricidad se han quedado las islas Espóradas, Eubea, algunas zonas en el norte de Atica y también pueblos montañosos de Epiros. El temporal dificulta las tareas de reparación de los daños.

En la mayor parte del país los colegios permanecerán hoy cerrados, si no lo estaban ya por pertenecer a las denominadas zonas rojas, donde los índices de covid están especialmente altos, como el caso de la región capitalina de Atica. Sin embargo, las clases se realizarán a distancia.

La mayoría de los barcos y ferris han tenido que quedarse amarrados en puerto a causa de los fuertes vientos. Así, no se han realizado las líneas marítimas desde el puerto de Pireo hacia Creta, Dodecaneso y las Cícladas.

Los vientros tormentosos son, junto a las densas nevadas, las dos características principales del temporal Medea.