La eventual convergencia en los aspectos más controvertidos de las negociaciones entre el Gobierno griego y las instituciones tratará este lunes la reunión del eurogrupo, que se celebra en Bruselas.

De conseguirse un compromiso mutuo, podría contribuir de forma decisiva en la conclusión de la evaluación del programa de ajuste de la economía griega.

Una cuestión particularmente espinosa se considera la reforma laboral, con el Ejecutivo heleno insistiendo en el restablecimiento de las negociaciones sobre convenios colectivos de trabajo y el mantenimiento de los despidos masivos a los niveles actuales.

Sin embargo, divergencias se contemplan también en el tema de la reducción de la cantidad de la renta libre de impuestos, los recortes en las pensiones más altas y la regulación del mercado energético.

En declaraciones, el presidente del eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, se mostró moderadamente optimista, sin ver un acuerdo antes de la reunión del eurogrupo en Malta, en el próximo mes de abril.

Asimismo, Dijsselbloem estimó que el FMI finalmente aprobará su participación en el programa griego, mientras que se puso a favor de la abolición de la troika en su forma actual, con el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEE) reemplazando al FMI en la estructura de los acreedores internacionales.