El cineasta griego Nikos Kúnduros, maestro del neorrealismo griego y precursor del estilo de realizadores como Ceódoros Angelópulos, falleció este miércoles a los 91 años en su domicilio de Atenas.

Nacido en Atenas en 1926, hijo del abogado y político Iosif Kúnduros, estudió pintura y escultura en la Escuela de Bellas Artes de Atenas, donde se graduó en 1948.

Activista de izquierdas desde muy joven, exiliado en la isla de Makrónisos junto a otros combatientes de la izquierda y siempre presente en las luchas sociales, Kúnduros constituye un ejemplo de artista comprometido y pionero.

Su primera película, “La ciudad mágica” (1954), hecha sin apenas formación como cineasta, fue proyectada en la Mostra de Venecia fuera de concurso y ya mostraba la tendencia comprometida de la filmografía de Kúnduros, pues el argumento contrapone la ética popular a la de los poderes económicos.

Dos años después, y con su película “El Ogro de Atenas”, confirmó este estilo, haciendo una representación inédita de la clase baja de Grecia y de los excluidos, dotándoles de una dignidad poco habitual en las películas nacionales de entonces.

El reconocimiento internacional le llegaría en 1963 con el premio a la mejor dirección del Festival de Berlín de 1963 con “Las Pequeñas Afroditas”.

Todas las fuerzas políticas han expresado su pesar por el fallecimiento de Kúnduros, cuyo funeral tendrá lugar el sábado en Atenas.