El secretario general de la ONU, António Guterres, denunció este miércoles la creciente intervención extranjera en Libia y pidió a las potencias apoyo para lograr un alto el fuego y una solución política.

“El tiempo no juega de nuestro lado en Libia”, advirtió Guterres en la apertura de una reunión por videoconferencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, a la que además de los miembros del órgano estaban invitados otros países involucrados o interesados en la situación en la nación norteafricana.

En la videoconferencia del Consejo de Seguridad, Guterres expresó preocupación por la reagrupación de las fuerzas militares en la ciudad de Sirte, a medio camino entre Trípoli (oeste) y Benghazi (este).

“El conflicto ha entrado en una nueva fase con una injerencia extranjera que alcanza niveles sin precedentes, incluida la entrega de equipos sofisticados y la cantidad de mercenarios involucrados en la lucha”, dijo.

Las fuerzas del Gobierno de la Unión Nacional (GNA), con sede en Trípoli y reconocido por la ONU, “con un importante apoyo externo, continúan su avance hacia el este y ahora están a 25 km al oeste de Sirte”, señaló.

El ministro de AAEE griego, Nikos Dendias, en un comunicado resalta la necesidad de “poner fin definitivo a la injerencia extranjera en Libia y respetar el embargo de armas, dos factores detrminantes para la continuación del conflicto”.

“Grecia apoya con fervor los esfuerzos de la ONU para conseguir el cese el fuego y para que las dos partes vuelvan a negociar para encontrar una solución política a la crisis. Nuestro firme objetivo es la paz en Libia y la consolidación de la seguridad y la estabilidad en la región del Mediterráneo Oriental”, se anota en el comunicado.