A pesar de que el portavoz gubernamental, Dimitris Tzanakópulos, ha calificado el acuerdo con los acreedores internacionales de producto de compromiso entre ambos lados, los partidos de la oposición han reaccionado fuertemente y hablan de un texto equivalente a un cuarto memorándum con cargas insoportables para la ciudadanía, acusando además al Ejecutivo de haber dado marcha atrás en todo lo que requerían las Instituciones.

Mediante su cuenta en twitter, el presidente de la Nueva Democracia, Kiriakos Mitsotakis, acusa al Gobierno de haber engañado al pueblo griego, mientras que el resto de los partidos de la oposición también han denunciado la política gubernamental.

Al mismo tiempo, GSEE y ADEDY, los mayores sindicatos del sector privado y público, respectivamente, han convocado una huelga general para el miércoles 17 de mayo contra las medidas impulsadas por el Gobierno en su empeño de cerrar con éxito la segunda evaluación del programa griego.