Una reducción significativa de los ingresos estatales de IVA y de los impuestos especiales de consumo, derivada por la crisis económica desencadenada por el Covid-19, revelan los datos publicados por el ministerio de Finanzas sobre el curso de los presupuestos generales en los primeros cinco meses de 2020.

En concreto, entre enero y mayo del año en curso, el déficit se disparó a los 7,5 mil millones de euros, unos 5 mil millones más de lo previsto.

Los ingresos fiscales han registrado un descenso de dos mil millones y los de IVA sufrieron una caída de 1,1 mil millones de euros, mientras que el gasto público se vio incrementado por dos mil millones con respecto a las previsions iniciales.

Según los datos formales del ministerio, el importe de los ingresos netos ascendió a 16 mil millones de euros, es decir, un descenso de 14,5 por ciento frente al objetivo fijado en el informe de los Presupuestos Generales de 2020.