Milos es famosa por haberse encontrado allí la famosa Venus de Milo. Es la más occidental del archipiélago de las Cícladas y famosa por sus playas, a cada cual más bonita que la anterior y todas diferentes que se extienden a lo largo de 125 de costa.

Sin duda una de las imágenes más famosas es la de la impresionante playa de rocas calizas blancas de Sarakiniko, un paisaje como galáctico o lunar que le deja a uno sin palabras.

El centro de la isla es el puerto de Adamás. Desde allí salen los autobuses que van hacia todos los puntos de Milos y zarpan los barcos que hacen el recorrido de la isla, una opción muy aconsejable.

La isla tiene siete pueblos, el más importante es Plaka, un típico pueblo de las Cícladas, blanco inmaculado y situado sobre una colina y con increíbles vistas del mar, especialmente al atardecer. También tiene un pequeño castillo digno de visitar. Desde lo alto del castillo se divisan los pueblos de Tripiti, Triovasalos y Pera Triovasalos.

También es imprescindible pasarse por Apolonia, un precioso pueblo pesquero con magníficas playas en sus alrededores. Cerca está Filacopi,una destacada zona arqueológica y las muy conocidas cuevas de Papafrangas.

Playas perfectas de aguas turquesas, pueblos blanquísimos que explorar, tranquilidad, atardeceres infinitos y comida deliciosa ¿qué más podríamos querer?