El jefe de la la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, para Grecia, Philippe Leclerc, ha visitado a la isla de Lesvos ante el aumento de los flujos migratorios y los problemas que se van acumulando en la zona.

Leclerc, en su entrevista en la Agencia Ateniense de Noticias, calificó la situación de preocupante porque el aumento de las llegadas en combinación con las estructuras de acogida ya insificientes crea un problema difícil de resolver.

“En estos momentos se encuentran alrededor de 7.000 personas que pueden trasladarse al continente. El problema es que no hay suficientes puestos de acogida, así que tenemos que crear nuevos”, comenta.

Al referirse al progreso que se ha anotado en Grecia desde la crisis del 2015, Leclerc destaca que “en aquel momento disponíamos puestos para 1.000 personas que pedían asilo y ahora disponemos de 50.000, y eso es un progreso evidente pero incluso así, no son suficientes”.

“Lo que proponemos en ACNUR es buscar modelos y soluciones alternativas como por ejemplo dar ayuda económica a los refugiados que piden asilo para que puedan pagar alquiler y así poder trasladarse al continente por su cuenta e incluso con el paso de tiempo, buscar un trabajo” añade.