El uso de gases lacrimógenos en una manifestación de pensionistas ayer en el centro de Atenas causó la intervención del primer ministro, Alexis Tsipras, quien ha pedido que no se repita un incidente similar.

Por su lado, el ministro alterno de Protección del Ciudadano, Nikos Toskas, ha asumido la responsabilidad política del incidente y prohibió todo uso de gases lacrimógenos en manifestaciones de trabajadores y pensionistas.

Asimismo, Toskas abrió un expediente de investigación urgente con el objetivo de determinar circunstancias bajo las que ocurrieron los acontecimientos y atribuir la responsabilidad respectiva a los que tomaron la decisión.

Al mismo tiempo, la Dirección General de Policía del Ática ha ordenado también una investigación administrativa jurada para aclarar los acontecimientos.