La justicia griega ha ordenado la puesta en libertad de cuatro oficiales turcos al cumplirse el periodo máximo de detención preventiva de 18 meses, tal y como sucedió con cuatro militares más del país vecino hace pocos días.

Los ocho oficiales turcos, acusados por el gobierno de Erdogan de participación en el fallido golpe de estado, serán alojados en un edificio en Ática bajo estricta vigilancia policial, por temor a un posible secuestro.

Asimismo, el Consejo de Estado en un fallo reciente ha concedido asilo político a uno de los ocho oficiales y se espera que esta decisión sea aplicable por igual al resto de sus compañeros.

Con motivo de la puesta en libertad de los oficiales, el portavoz del Ejecutivo turco, Bekir Bozdag, lanzó una declaración agresiva contra el gobierno heleno, acusándolo de apoyar a los golpistas de la organización de Gülen.

Por su lado, el canciller griego, Nikos Kotzias, calificó de inapropiado e inaceptable el contenido de las declaraciones del funcionario turco.