Este miércoles se da comienzo en el pleno del Parlamento de la ex República Yugoslava de Macedonia (eRYM) el debate sobre las cuatro enmiendas constitucionales presentadas por el Gobierno del país a base del Acuerdo de Prespas con Grecia, que conciernen al cambio del nombre del país, el preámbulo de la Constitución, el insterés estatal por la diáspora y el respeto de la integridad territorial y de la soberanía nacional de los países vecinos de la eRYM.

Las enmiendas aclaran que, entre otros aspectos, tan pronto como entre en vigencia el cambio del nombre del país (República de Macedonia del Norte), “la nacionalidad se determinará como macedonia/ciudadano de la República de Macedonia del Norte, que no define, ni predetermina la etnicidad a la que pertenecen los ciudadanos del país”.

El proceso parlamentario se estima que durará hasta finales de la semana y luego se celebrará la votación para la reforma constitucional y la adopción de la correspondiente ley de implementación.

La aprobación de la reforma requiere una mayoría de dos tercios del cuerpo parlamentario (80 de los 120 diputados).