En una afirmación a la agencia de noticias Anadolu, el ministro de Defensa turco, Hulusi Akar, ha sostenido que el armamento desplegado en las islas griegas que se encuentran en régimen desmilitarizado representa una clara violación del derecho y los tratados internacionales, que no facilita las relaciones de buena vecindad.La reacción de Atenas ha sido inmediata y mediante el portavoz del ministerio de Exteriores, Aléxandros Yenimatás, ha señalado que si Turquía respeta la buena vecindad, debe respetar el derecho internacional también, sin interpretarlo cada vez de forma arbitraria.

Acto seguido, Yenimatás ha resaltado que una Turquía en el camino de la paz y la democracia debe proceder a una serie de pasos, como disminuir la tensión, fomentar la confianza y abandonar los actos provocativos.