Por tercer día consecutivo sigue la tensión en Menidi, un suburbio en las afueras de Atenas, donde el lunes por la tarde vecinos de la zona bloquearon las vías ferroviarias, como protesta contra la delincuencia, tras la muerte de un niño de 11 años de edad, que fue alcanzado por una bala perdida en la noche del jueves pasado.

Un fuerte dispositivo policial antidisturbios se ha desplegado en la zona, después de que grupos de encapuchados trataran de invadir a un campamento de gitanos, a quienes multitud de vecinos les acusan de los altos índices de delincuencia en la región.

La policía sigue investigando el caso de la bala perdida que cobró la vida del niño, pero todavía no ha localizado el arma que provocó la muerte del alumno de primaria.

Un gitano de 23 años, acusado de haber disparado repetidamente sin motivo alguno en los momentos en que fue alcanzado el joven, se ha condenado a 40 meses de prisión, pero en su testimonio aseveró que tiraba al aire con una escopeta de caza y no con una pistola de nueve milímetros, que disparó la bala letal.

Mientras tanto, los vecinos han anunciado una manifestación contra la delincuencia este martes, enfrente del ministerio de Protección del Ciudadano.