En una entrevista con un canal de televisión privada, el viceministro de Deportes, Yorgos Vasiliadis, anunció tres condiciones determinadas que deben implementarse para que se levante la suspensión de la liga de fútbol de la primera división “Super League”, impuesta tras los incidentes recientes en el campo del PAOK Tesalónica.

Además, Vasiliadis resaltó que sin compromisos concretos, el Gobierno no tendría ningún inconveniente que no permitiese la reanudación de la competición durante la temporada en curso.

De forma más específica, el funcionario competente de los deportes en Grecia reclamó, en primer lugar, cambios en el aspecto disciplinario, con sanciones más duras para declaraciones y conductas provocativas de presidentes y otros responsables de los equipos.

En segundo lugar, el viceministro pidió la institucionalización de la revocación de la licencia a participar en la liga y su descenso a categoría inferior para todo club que se vea involucrado en incidentes violentos en dos ocasiones durante una misma temporada.

Finalmente, Vasiliadis pidió cambios en los reglamentos de seguridad, con la responsabilidad recaída ya en los clubes y no en la policía, desde las entradas en los campos de fútbol y hacia dentro, tal y como es el caso en el resto de Europa.