La isla de Citera (en griego Κύθηρα)  se encuentra al sur del Peloponeso, entre el Cabo Malea y Creta occidental. Se trata de una unidad administrativa, geográfica e histórica particular que a lo largo de los siglos ha forjado un carácter muy especial.

Según la mitología griega, Citera es el lugar de nacimiento de Afrodita y, en esta isla, se adoraba a la diosa del amor como «Afrodita Urania» o celestial. La isla de Citera es la eterna fuente de inspiración de artistas, pintores, poetas y eruditos. Es el lugar mágico por excelencia, muy marcado por su historia y también por la mitología, en el que se formó una cultura única debido al gran número de conquistadores diferentes a los que estuvo sometido en algunos periodos.

La vecina Anticitera, una pequeña isla con pocos asentamientos pero con una gran historia, supone un auténtico desafío. En esta isla se descubrió el naufragio antiguo más famoso del mundo, el naufragio de Anticitera del que se rescataron la famosa estatua de Efebo y el Mecanismo de Anticitera, único en el mundo. Anticitera invita a los aficionados a la aventura y la sencillez a descubrirla.

En Citera, pueden visitar el renovado Museο Arqueológico en la entrada de Jora (capital de la isla), la Colección de Obras de Arte Bizantino y Post-Bizantino en Kato Livadi, la Colección de Arte Folklórico «Lourantos» en Jora y el Museo de Escudos de Armas dentro del impresionante Castillo Veneciano en Jora. También encontrarán exhibiciones privadas y galerías de arte.

El maravilloso y cristalino mar de Citera es ideal para bucear o practicar deportes acuáticos. Gracias a la peculiar ubicación de la isla, se puede practicar windsurf, vela, esquí, buceo y por supuesto pesca. Hay un gran número de playas que satisfacen a todos los gustos. Una particularidad importante de la isla son sus cuevas. La más conocida de todas es la Cueva de Agía Sofía en Milopótamos, con espectaculares frescos bizantinos, que se puede visitar durante todo el verano.

Las personas que visiten Citera no solo satisfarán su vista, sino también su paladar. Los productos locales son de una calidad excelente. Destaca la famosa miel de tomillo, que lleva muchos años manteniendo su alta calidad y se considera de las mejores del mundo.