Tras la reunión entre la canciller alemana, Ángela Merkel y la gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, este miércoles en Berlín, el interés del gobierno griego se enfoca en la reanudación de las negociaciones con los delegados de los acreedores internacionales que vuelven a Atenas la semana que viene.

El FMI es “más optimista” ante la posibilidad de encontrar una solución en la deuda griega, declaró Lagarde tras la reunión de Berlín e insistió en la línea de pedir más reformas y reducción de la deuda sin que eso signifique una quita “al menos por ahora”. Repitió la necesidad de que en Grecia avance en las reformas del sistema de la Seguridad Social y del sistema fiscal aunque admitió que la dosis de austeridad que sufrió el país ha sido exagerada.

Pocas horas antes, la Comisión Europea (CE) expresaba su escepticismo ante los altos superávits comerciales de Alemania que según el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Pierre Moscovici, “son causa de desequilibrio y de alteraciones políticas y económicas en la zona euro”.

Moscovici declaró además que con la vuelta de las delegaciones de las instituciones acreedoras a Atenas se intentará establecer un acuerdo equilibrado que incluya, por una parte, la aplicación de las reformas necesarias, y, por otro, medidas para fomentar la actividad económica y combatir el paro.